domingo, 27 de noviembre de 2011

Análisis - Aristóteles Onassis

En el post anterior repasamos la estrambótica vida de Aristóteles Onassis, uno de los personajes más importantes del siglo XX. ¿Vendió su alma al diablo?¿Es el éxito profesional compatible con el personal?¿Cual fue la verdadera causa de su muerte? En las próximas lineas trataré de analizar su vida y muerte para comprender algunas de esta preguntas.

La verdad sobre Aristóteles Onassis:

Siempre sentí admiración por este hombre, creí que su vida había sido totalmente la de un "self-made man", un hombre hecho a si mismo, que lo fué; pero la manera en que se forjó a si mismo le llevó a lo más alto del éxito empresarial y le costó la vida, no solo la suya, sino la de todos los que le rodeaban.


Onassis era un hombre de una ambición sin límite, era algo que llevaba en los genes, una persona que era capaz de hacer lo que hiciese falta por conseguir aquello que quería. Para las personas así no existen barreras; cualquier medio es bueno para conseguir el fin, y no emporta quien caiga por el camino, mientras el objetivo sea cumplido. Emprendedor, excelente negociante, buen amigo, seductor y temible adversario, así lo definen la mayoría de los libros de historia, pero quizás el adjetivo que falta en esta descripción es el de "mentiroso". Para mi uno de los mayores mentirosos de la historia, por lo menos uno de los que mejor lo hacía; y es que su vida entera fue una mentira, ni si quiera las mujeres que compartieron largas épocas de su vida supieron jamás quien era el verdadero Ari. La única que quizás le entendía fue Maria Callas, la gran diva de la ópera, pero dos personalidades tan parecidas jamás podrían convivir en harmonía.

Aristóteles llegó con las manos vacías a Buenos Aires con tan solo 17 años, y su astucia y personalidad inquieta le llevaron a desempeñar dstintos trabajos, pero de la manera de la que triunfó fue engañando. No fué hasta que no consiguió información de manera ilegal cuando comenzó su odisea empresarial. Durante toda su vida sus grandes triunfos se basaron en eso: ganó más dinero de las estafas a las grandes aseguradoras que con sus negocios; se casó con una chica 30 años más joven que él porque su padre le serviría en los negocios, sobornó para conseguir acuerdos con las potencias del petroleo y provocó guerras, porque nada es demasiado si se pueden conseguir unos dólares más.

Desde muy joven hizo gala de su astucia. Ya con su primer dinero se dió cuenta de que no era tan importante la cantidad de dinero que poseía, sino la cantidad que podía conseguir con lo que tenía, y lo invirtió en si mismo para poder dar la imagen correcta a las personas adecuadas. Fue un gran embaucador, sabía las palabras que debían salir de su boca para convencer a un hombre de negocios de poner todas sus esperanzas en él, o para hacer a su mujer yacer en su cama. 

Siempre tuvo muy claro que su gran carisma y empatía serían los que le darían todo. Tuvo muy claro que no era un hombre guapo, pero siempre se mantuvo en forma, mostró una elegancia impoluta y supo cultivar su intelecto en campos que le permitirían tener una conversación interesante. Aristóteles se convirtió a si mismo en el hombre más atractivo del planeta... incluso habiendo nacido feo.

Tenía una pasión desbordante en todo lo que hacía; podía pasar dias sin dormir cuando preparaba algún nuevo negocio, o crear los escenarios más románticos jamás inventados cuando quería conquistar a una mujer. Cada vez que se presentaba delante de un empresario para pedir dinero, los dejaba impresionados con su don de palabra y el carisma que irradiaba, digno de un líder militar o de un héroe de película.

Para promocionar sus productos utilizó su mejor arma: la seducción. Muchas veces no fue capaz de llegar a los grandes hombres de negocio, pero tenía un as en la manga, llegó a sus mujeres. Cuando empezó a importar tabaco de Grecia la competencia era grande, pero supo seducir a las mujeres adecuadas para que lo introdujesen en sus círculos, y así lo extendió de manera viral.


Nunca fue fiel a nadie, solo a sus ideales, es por ello que engañó a todas las mujeres con las que compartió su vida. A Athina no la quería y se casó por conveniencia, pero nunca la trató como ella merecía, la engañó con cientos de mujeres y fue por María Callas por la que la abandonó junto a sus dos hijos. A María también la engañó, y en el momento en que conoció a Jackie abandonó a la soprano por la ex primera dama; pero tampoco le supo corresponder. Aristóteles jamás fue capaz de respetar ninguna norma establecida, siempre era él el que las establecía; estafó empresas, bancos, paises, a sus propios socios, engañó a sus amigos, a sus hijos y, sobre todos, a sus mujeres.

Sin embargo, siempre mostró una fidelidad infinita a sus amigos (a los que le convenía), porque a los que no le convenía los convertía en enemigos. Se supo rodear de quien más le convenía en cada momento, pero olvidó a los que ya no eran de utilidad; es por ello que cuando murió en París, el 15 de Marzo de 1975, murió solo, abandonado, con la única compañía de su hija Cristina, única heredera de su inmensa fortuna.

¿Tuvo Aristóteles Onassis una buena vida?

No creo que nadie pueda jamás responder, pero dudo que una conciencia tan sucia como la suya permitiese disfrutar plenamente a nadie. Según pienso yo, su muerte no se debió a una neumonía, se debió a que la muerte de su hijo Alexander, el que heredaría todo su legado, el primogénito de su extirpe, le devolvió la condición humana, y como humano no pudo aguantar una conciencia tan atormentada; por ello prefirió morir, para poder por fin descansar en paz.

2 comentarios:

  1. WOW, este si que es un buen post!!! Estoy de acuerdo contigo en esto: "No creo que nadie pueda jamás responder, pero dudo que una conciencia tan sucia como la suya permitiese disfrutar plenamente a nadie."

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  2. ¿Feliz? según entendamos qué es ser feliz; él vivió como escogió vivir,tuvo todo lo que deseó,
    triunfó ese era su objetivo y lo consiguió.No creo que le atormentara su conciencia. Esa clase de personas no la tienen. ¿La muerte de su hijo? Sí, le dolería, claro que sí; aunque no sé hasta que punto le importaban sus hijos, creo que sólo se importaba ÉL. Por lo visto su hija fue desdichada, a juzgar por la muerte que tubo y a pesar de tener una hija y todo el dinero del mundo ¿Le faltaba amor?

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